La ropa de bebé requiere un cuidado especial cuando de lavarla se trata, ya que la la piel de los más pequeños es más sensible y se requiere mantener altos estándares de higiene. Continúa leyendo esta guía de consejos sobre cómo lavar la ropa de bebé y de los niños también.
La manufactura cuenta
- Materiales naturales: Opta por telas de origen natural como el algodón o mejor aún, el de tipo orgánico, que es suave y menos propenso a causar irritaciones. Evita materiales sintéticos que pueden ser ásperos y causar alergias.
- Etiquetas, botones y costuras: Revisa que las etiquetas y costuras no sean ásperas. Todas las etiquetas que puedas remover, hazlo antes del primer uso. Las etiquetas generan toce y por lo tanto irritación.
Llegó la hora de lavar
- Lavado adecuado: No coloques la prenda sobre la piel del bebé o los pequeñós sin lavarse antes del primer uso. Esto eliminará cualquier residuo químico que haya quedao del proceso de fabricación. Usa jabones suaves y neutros como el BLU, el jabón para ropa en barra que contiene glicerina y no contiene agentes irritantes que puedan agredir la piel del bebé. Evita el uso de suavizantes de tela.
- Enjuaga completamente. Asegúrate de no dejar residuos de jabón con un enjuague extra. Los jabones para ropa de bebé y delicada, se caracterizan por una espuma suave o diferentes a los detergentes líquidos o concentrados. Lo cual ayuda a preservar los colores y firmeza de los tejidos. Blu, te ofrece poder desmanchador con abundante espuma de fácil enjuague.
- Temperatura del agua: Este tipo es de doble beneficio. Lava la ropa de bebé con agua tibia para eliminar bacterias sin dañar las fibras de la tela. Termina con enjuague de agua fría.
- Secado: Prefiere el secado al aire libre y bajo el sol tanto como te sea posible. Si usas secadora, selecciona una temperatura baja para evitar el encogimiento y el desgaste de las prendas. Nunca seques una prenda con planca porque maltrata el tejido.
¿Y para guardarla? - Dobla en seco: Guarda y dobla la ropa de bebé hasta que se haya secado por completo. Guardarla húmeda puede generar hongos y bacterias, además de malos olores y daño a los tejidos.
- Planchado: Elige la temperatura de prendas delicadas o los niveles más bajos. Evita planchar sobre adornos,botones, estampados y aplicaciones.
El cuidado de la ropa de bebé es una necesidad
El cuidado de la ropa de bebé no solo implica elegir los materiales adecuados, sino también seguir prácticas de lavado y secado que aseguren la higiene y el comfort en la piel delicada del bebé. Al optar por productos seguros y de alta calidad, como Blu, que te brinda limpieza y cuidado en un solo paso, puedes proteger la delicada piel de tu bebé y garantizar su bienestar.